La Década de los 80’s

Esta nota nunca vió la luz, quizás sea hora de que tenga sus lectores. (Febrero 2007)

Superada la crisis del 82 Chile vivía una apertura económica reflejada cotidianamente en la “moda kitch” a través de los míticos “pantalones amasados”, “zapatillas northstar”, el “breackdance”  a la par con el  “new age”  y la aparición del  “Magnetoscopio Musical”, que irrumpía en la parrilla televisiva  en paralelo  con “Centella”  o  “Marino, la patrulla Oceánica”. Un país donde la televisión en aquella  década aumento de un 20% a un 60%, descubríamos la TV a color con programas como “La Madrastra” o el informativo “60 minutos”. Frente a esta emergente y pujante industria publicitaria del consumo aparece el Trolley  y  Matucana 19 dando espacios  y  vitalidad a tendencias pictóricas y  performance  al entonces decaído ambiente cultural.

Bienvenidos a la inolvidable década de los ochentas.

__________________________por  Alex Palacios _____________________________  
 

Los días domingos el  “Magnetoscopio Musical”  arremetía con fervor la parrilla televisiva con “Billie Jean” de Michael Jackson y la aparición de la era “new age” con The Police, Madonna, Duran-Duran, The Cure o solistas de la talla de Rick Springfiel, Rod Steward o Tina Turner. La aparición de los simples y apastelados “video clip” de la época marcaron toda una generación. 

Hacia 1983, en plena agudización social, hacen su aparición en el ennegrecido ambiente rock bandas como Los Prisioneros, Aparato Raro, Electrodomésticos, Cinema, Upa, Fiscales ad hoc, Emociones Clandestinas , Pancho Puelma y Los Socios, donde algunos de estos grupos  serán emplazados por los circuitos oficiales, como lo hicieran con la música de  Víctor Jara, Silvio o Inti. Ahora , ante un manto de censura, aparecerán con vigor -en la segunda mitad de los 80’ -  Virus, GIT , Soda Stereo y  Miguel Mateos,  a la par en los medios con  “Sábado Gigante” y el segmento “Gente Nueva”  donde destacaran Myriam Hernández, Andrea Tessa, Juan Carlos Duque , Luis Jara, Cristóbal, entre otras figuras de la TV de entonces. 

A comienzos de los 80’s se comienzan a utilizar más bases rítmicas programadas, dejando de lado los instrumentos tradicionales. En ese sentido lo “lo que marco  a la música de los 80’s fueron los sintetizadores, que se experimentan primero en Europa y luego toma fuerza en Chile donde proliferan bandas emergentes gracias a su técnica” comenta Rodolfo Roth (49) conductor de “Cambio de Aire” de Radioactiva y otrora conductor del Magnetoscopio (1981 – 1988) , quien fuera el precursor de la vuelta a la música ochentera, a principio del 2000, en “Solo Clásicos”  de radio Universo. La característica  principal  de su programa  televisivo de los ochenta, por la que la gente  lo recuerda, es “por que le dimos la posibilidad a la tele audiencia de conocer  y ver a sus artistas, como vestían y actuaban”, dice. 

Por lo  general  el cantante o  grupo  top one  del magnetoscopio o del  “Mas Música”  eran parte de  las coreografías  obligadas de  fin de año del colegio.  De igual  manera  se imitaba , en pichangas de barrio, la habilidad de Caszelly o la rapidez del “Pato Yánez ” . Como también se soñaba  ser  el súper héroe motorizado Centella, Mazinger Z,  Capitán Futuro, He Man  o  quizás  pertenecer  a la patrulla Oceánica de Marino, y  sentir frustración  en las desaventuras de Sankokai  o entristecer con Remi,  Heidi,  o al contrario, reír por el Chavo del 8 y  divertirnos con los  “gacs” del Japening, además  de imbuirnos en las seriales de  Área 12, Los Invasores, Lobos del Aire, El Hombre  Increíble, Los Magníficos. Estos “best seller” de la época eran de una u otra manera alucinógenos que nos hacía levitar  en un  “happy  end”. 

De esta manera es precisamente la “la tele” que  encasilla  los malos entre los buenos en las películas de western  en las  “Tardes de Cine” auspiciadas por los juguetes Machbox, donde los iconos estadounidenses - entiéndase John Wayne y Roy Roger  en una primera etapa, luego Rocky  y  Rambo-  eran las salvadoras de la cultura occidental, ultrajando a los malvados indios  o japoneses, en los míticos film bélicos internacionalizados en los países tercermundistas 

Como no recordar además, cuando en plena rutina del Festival de Viña (1984) al humorista penquista Hermógenes  con “H” le cortan  la transmisión  por  compromiso con las “tandas comerciales”.  En  aquel entonces ,  ya se consolidaba una emergente  y  potente industria publicitaria del consumo.

Oscar Contardo(33), periodista de Artes y Letras de El Mercurio, autor ( junto a Macarena García González) del libro “La era ochentera, teve, pop, under en Chile de los ochenta” cree que “el Magnetoscopio retrata lo periférico que éramos los chilenos y lo aislado que estábamos del mundo debido a que aquel programa de música de TVN comienza a bajar sin autorización videos a través del satélite, aprovechando de esa manera  el material para crear el programa sin mayor información de las bandas o solistas de la época. En ocasiones ocurría que el disco que se publicitaba  no estaba en Chile”, dice 

Rodolfo Roth  reconoce que no producían los videos, sin embargo,  “el encargar música  a los sellos y hacer la parrilla musical del programa con el material que se disponía también era parte  de un trabajo acucioso” relata. El estigmatizado icono del  80’ agrega  “este trabajo me ha reportado más beneficios que desventajas, a pesar que  sufrimos en un momento la precariedad laboral quienes habíamos estado gran parte de la década en pantalla”. 

Oscar Contardo, quien en su trabajo de investigación pone énfasis en el trasfondo social de la cultura pop(medios masivos) con el undergroup o la contracultura de la década, dice “ la TV era un medio distorcionador de la realidad. No se podía esperar  que “60 minutos” informara lo que acontecía , era mejor escuchar  el diario de  Cooperativa”. Asimismo se mantenía informado con, Análisis, Cause o revista Apsi, pero confiesa  “tenía 11 años el 86’ y  no era merito propio  el estar  informado, sino que era gracias a mis padres. Otras familias que no eran opositoras al régimen no tenían idea del trasfondo social que se vivía”. 

El periodista de Arte y Letras relata, a modo de ejemplo, que “la disquería Circus, que funcionaba en calle Suecia, fue administrada por alguien entendido en música y que por encargo del dueño de la desquería  fue a comprar discos a Londres y trajo música new age, más que la norteamericana, que luego se masifico en Chile”, y enfatiza “todo esto tiene que ver con aislamiento, precariedad y periferia. Con ser, en dictadura, un país  aislado de corrientes externas”.  
 

En 1984  la innovación y calidad teatral del ambiente  undergroup  y   new  age  “esta ligada  a El Trolley  de Ramón Griffero y la Compañía de teatro de Fin de Siglo”, dice Contardo .  Ahí aparece Andrés Pérez y  Quintín Moraga quien hace un teatro de vanguardia con la performance. Dentro de estas primeras  tendencias  destacan “La Yeguas del Apocalipsis” con Lemebel y Francisco Casas. 

Sergio Parra (44),  poeta  y  uno de los dueños de la librería Metales Pesados, quien  reedita una antología de Erwin Díaz  titulada “De Nicanor Parra a Nuestros Días” dice  que “Ahí en  el Trolley  o  Matucana 19  nos encontrábamos todos. Se arma un grupo de música y  poesía de mujeres llamadas “Las Tres mil Mujeres” y se agrupan las revistas literarias, música  y pintura donde destaca Bororo, Benmayor, Milton lux, Pablo Domínguez.  Llega Mauricio Redolés del exilio, y se junta la poesía con rock”.

“El  proyecto  de poesía  que  Díaz  hizo en los 80’ era vendido por el mismo autor  de bar en bar”, dice  Parra.  Así  el callejeo; callejear y  recorrer  la calle era una de las particularidades de la época junto a una atmósfera mucho  más  poética.  “Se tenía un proyecto de vida más interesante que la propia obra,   en la calle, en las primeras protestas, en las fiestas del Trolley, en  Matucana 19.  Eso es lo que hoy en día hace  que los 80’s  tengan validez”, dice.

Los proyectos culturales no nacían en las Universidades o centros Oficiales, donde había profesores  expulsados o relegados,  sino que en la inquietud  propia de la  gente  entorno a los bares que frecuentaba.  “Después de ir a   conversar o bailar  a los emergentes centros  culturales,  nos juntábamos  en  el “Galindo”  o  el “Jaque Mate” para generar proyectos. Allí  se juntaba Enrique Linch, Tellier, Nelly Richard, Justo Pastor Mellado. Era una época bastante culta y creativa, que manejaba distintas disciplinas. Es artísticamente transversal. Son autodidactas generados por la propia experiencia de calle”, dice Parra.  
 

En poesía destacan  mujeres como Carmen Berguer,  Elvira Hernández, Soledad Fariña, y Mariola Martínez. Asimismo Gilberto Cárcamo con Oscar Galindo hacen una trilogía llamada “Ciudad Poética post”, primera antología  post golpe que habla  de la ciudad. De esta manera se incorporan a esta temática  Sergio Parra con “Manoseada”; Silvia Moya  con “Babilonia”; Mariola Martínez con “Piedra Rodante”; Jesús Sepúlveda;  Guillermo Valenzuela ,  quienes son también influidos por el rock y  los primeros escritos de  Bukowsky , donde la ciudad  se incorpora  a la poesía con sus prostitutas, cesantes y vagabundos. 

 En los 80’ las artes visuales también están vinculados  a los  new age y  “figuran Rodrigo cabezas, Sebastián Leyton, y Bruna Truffa. Pero siguen por otro lado los expresionistas como Samy Benmayor y Bororo”, destaca  Justo Pastor Mellado, académico - y también autodidacta  por excelencia- quien recorría la ciudad con su amigo  Gonzalo Díaz discutiendo de sus obras, de la historia del arte, de marxismo y psicoanálisis. 

El también critico de arte y curador, menciona que “ hay que hacer un homenaje a uno que falleció, Víctor  Hugo Codoceo, quien expuso al final de su vida en el Garaje Matucana. También están los artistas que exponían en la Galería Bucci. Esos  son los ochenta, para terminar  con los colectivos como “Las Yeguas del Apocalipsis” y “Royal de Luxe”.   

El estilo pictórico de la década  no era homogéneo, al contrario, fueron  tendencias diversas donde se da paso a las ideas y a la experimentación a través de distintas estrategias plásticas. En este sentido Justo Pastor Mellado dice que “no hay un solo estilo. Pero si hubiera que caracterizar a los  artistas, a lo mejor lo que hacia Cabezas, Truffa, Leyton, era más ochenteno, por que tenían relaciones con gente del rocabilly”. 

¿De cómo pasó los 80’ Justo Pastor Mellado?, cuenta que “a comienzo de la década muy restringido en lo laboral. Hice clase  en cuanto instituto hubiese. Pero también trabajando solo en casa, escribía y escribía sobre lo que más me importaba: arte y política, siempre”. Tratar estos temas, durante el periodo que duró el régimen militar, dice Justo Pastor Mellado, no le conllevó  riesgo  alguno,  a no ser que estuviese inserto en  organizaciones clandestinas, “aunque había un frescor en lo que hacíamos, no era nada de  heroico”, comenta. “No soporto los mitos de la izquierda. Lo que me ponía en situación minoritaria pero bastante crítica. Los 80’s fueron los años de esas luchas pero también, el momento en que se fraguaron todas las desconfianzas en la clase  política”,  finaliza.   
 

 El Trolley   y   Matucana 19   fue el punto neurálgico del ambiente undergroup  y  new wave  a principio de los 80’.  Estos espacios culturales  nacen  cuando la gente comienza a tomarse las calles y a recuperar  los espacios perdidos,  hasta  ese  momento la TV   había sido una vía de escape y  evasión  a  las tertulias y las buenas conversaciones de bares. Ahora Había que esperar  8 años, luego del plebiscito del 88’,  para que la “Alegría”  y  proyecciones  de aquella época comenzaran  hacer gárgaras, a partir de los  90’s,   ante un modelo  hasta el momento inquebrantable.

Allá por lo años…

Allá por lo años…

Sebastián Dávalos Bachelet, hijo de la (ex) Presidenta

Corría 2007 y tenía muchas ganas de comenzar un proyecto editorial. En esa época realizaba mi práctica profesional en la Oficina Regional de ProChile Punta Arenas y leyendo por ahí me enteré que el hijo de la entonces Presidenta de la República trabajaba en el Min. de Relaciones Exteriores, entidad estrechamente ligada a ProChile. Con ayuda de mi jefe conseguí su número de oficina y lo llamé directamente.

En ocasiones, muy pocas por cierto, uno está ubicado en el lugar correcto!

Lo próximo es la entrevista realizada, entrevista que el mencionado corrigió y editó pues así quedó establecido desde el primer momento. Finalmente este texto nunca vio la luz y aunque han pasado tres años muchos de los temas tratados siguen vigentes.

Agradecimientos a Sebastián…

Sebastián Dávalos 

El hijo de Michelle Bachelet es un empleado público más del Ministerio de Relaciones Exteriores. El lugar que allí ocupa ha despertado suspicacias entre políticos que han puesto en duda sus competencias laborales. Sin embargo, está consciente que ser “hijo de” implica mirada permanentes. Estar “en el ojo del huracán”.

Claudia Farfán E.

De mirada segura, Sebastián Dávalos pasea por las calles con la tranquilidad de no ser un “rostro conocido”. No participó en la campaña presidencial pues estaba volcado únicamente a su trabajo. Pese a que esquiva las entrevistas, habla con soltura de la relación con su madre, y no duda en hacer un análisis político a un año de gobierno. También lanza dardos contra la oposición, conglomerado al cual critica por su falta de propuestas y autocrítica.

Desde el 7 de marzo de 2005 se desempeña en la Dirección Económica de la Cancillería (Direcon), donde llegó a hacer su práctica profesional de cientista político. Su interés por las relaciones internacionales lo motivaron a buscar entre las alternativas que más se acomodaran a su perfil.

Meses más tarde, Michelle Bachelet recibía la banda presidencial y, por consiguiente,  aumento la  presión por ser “hijo de”, la misma carga que ha llevado desde que estudiaba en la universidad mientras su madre era ministra.

“Uno está obligado no solo a tener una actitud bastante correcta, sino que además a dar el doble, porque todos los logros que tengas van a ser atribuidos a tu condición de ‘hijo de’, y no a tus cualidades o aptitudes. Así fue durante gran parte del gobierno anterior. Lo irrisorio es que si fuera un pastel, y lo único que hiciera es mandarme condoros, uno tras otro, en el Ministerio me habrían echado hace mucho tiempo. A mí me obliga a esforzarme aun más, no solo por los desafíos profesionales que enfrento, sino también porque voy a estar siempre en el ojo del huracán”. 

 

Pese a las exigencias que demanda estar más expuesto a los comentarios mal intencionados o a las críticas de los políticos que ponen en duda su capacidad, aclara que su interés por el servicio público no es antojadizo, y se arrastra desde su época estudiantil. 

“Siempre me ha interesado el servicio publico. Sentir que uno es un aporte real a la sociedad, por sobre la ambición o interés personal. En la época universitaria recuerdo haber trabajado en Federaciones y Centros de Alumnos, tratando de mejorar la situación de los estudiantes. En mi trabajo es distinto. Ayudas indirectamente a crear oportunidades para que todos puedan desarrollarse por igual. Ahí esta mi pequeño aporte al país”.

 

¿Cuáles son tus proyecciones dentro de la Direcon?

El desafío es siempre hacer el trabajo lo mejor posible. Ojalá que lo que uno hace sea un aporte para poder realizar cambios reales. No me proyecto en la DIRECON, porque tengo claro que si hubiese un gobierno de oposición, seria el primero al que rescindirían contrato. Además, nadie es inamovible. Mañana podrían no estar satisfechos con mi trabajo y pedirme la renuncia. Por lo anterior, mis proyecciones son año a año. Este 2007 pienso meterme de lleno en lo relativo a Organización Mundial de Comercio (OMC) y el próximo año, quien sabe.

 

¿Te ves armando una carrera política?

Ese es un error muy frecuente. Pensar que esta cuestión es una especie de dinastía o de familia real, es decir, que toda una familia tiene que seguir la misma senda es ridículo. No está dentro de mis prioridades. No voy a escupir al cielo, pero no es algo que me interese de verdad o que me llame la atención. No por ahora.

 

O sea, ¿no te vislumbras como futuro ministro?

No me interesa. Lo mío tiene mucho más de vocación y menos de ambición personal. Tengo muy poco interés en proyectarme políticamente. Si fuese así, preferiría que se basase en competencias y aptitudes individuales. No tengo interés alguno en la ostentación de un cargo y por lo mismo no me veo como Ministro porque sí.

 

“Me preocupa un eventual gobierno de oposición”

A sus 28 años, aún vive con su madre y sus hermanas mientras busca un lugar donde irse a vivir con su pareja. La relación doméstica la define como “común y corriente” y, pese a la falta de tiempo, asegura que interactúan como cualquier familia que se ve todos los días en las tardes-noches y los fines de semana.

 

Sobre el trabajo de su madre, afirma que la observa anímicamente bien. Tranquila. Incluso menos cansada que cuando fue ministra de Defensa. “Ella es feliz como persona. Puede tener los mismos sufrimientos que la gente que tiene su misma sensibilidad. Sufre porque hay gente que la pasa mal, sufre porque no puede hacer mucho más de lo que le gustaría hacer, pero fuera de eso es una persona feliz”.

 

Al definir el sueño del gobierno de Michelle Bachelet, sentencia que ella aspira a construir un país más igual y justo. Un gobierno de oportunidades en donde todos tengan acceso. “Es una cuestión de justicia, de igualdad y de libertad, que no hayan discriminaciones por raza, condición o sexo”

 

Entrando a la contingencia, ¿cómo evalúas el primer año de gobierno?

Pienso que ha sido un buen año de gobierno, a pesar de que la oposición diga que lo contrario. Si el gobierno hubiese sido tan malo, la oposición no habría necesitado salir a diario en los medios de comunicación tratando de aportillar las iniciativas de gobierno. Parafraseando a un político concertacionista, este debería ser el gobierno de los cambios culturales. Las movilizaciones de los estudiantes o las protestas por el Transantiago, independiente de que sus peticiones sean legítimas o no, muestran a un país muy distinto al existente durante los gobiernos anteriores. Las movilizaciones muestran a una población con interés de participar, directa o indirectamente, de la toma de decisiones. Se trata de una población que ya no se queda en la casa aceptando lo que se le impone, que entiende que tiene derechos que reclamar. El 2006 no fue un año de puras crisis. Y Chile está cayendo a pedazos, como algunos pretenden mostrar. Todo lo contrario. Si te fijas, afuera, Chile esta muy bien visto. Tiene una muy buena imagen país. Y esa imagen se ha logrado gracias a los gobiernos de la Concertación, los cuales han sido exitosos, aunque la oposición no lo crea así.

 

¿Por qué crees que la gente se ha interesado en participar? ¿Por el discurso de Bachelet que invita a hacerlo?

Espero que ese discurso haya hecho click en la gente, pero creo que no es una causa única. Puede tratarse de causales diferentes o de descontento con el sistema. No sé cuál es la razón real, pero hay algo que gatilló este proceso, y me alegro que se este dando en este gobierno. Esa era la idea desde un principio, un gobierno inclusivo y participativo.

 

¿Estarías de acuerdo con la utilización de los plebiscitos para definir ciertos temas?

Si, y me sorprende que la oposición esté en contra. Me da la impresión que le tiene miedo a los resultados. Tienen una posición negativa cuando se trata de temas que les son molestos, pero cuando de temas en los que tienen real interés, los utilizan. A modo de ejemplo, algunos alcaldes han realizado plebiscitos que no tienen nada de democráticos ni de regulares para definir temas de su interés, los cuales al no tener carácter vinculante, si su resultado es contrario a sus intereses, puede ser dejado de lado. Se están utilizando solo como forma de dar legitimidad a decisiones ya tomadas sobre intereses individuales. Los plebiscitos no pueden ser a gusto del que está plebiscitando. Si vivimos en democracia, dejemos que las personas se manifiesten, y que el resultado sea un reflejo de lo que la mayoría de la gente quiere, en vez de los intereses de los dirigentes. 

 

Y sobre la oposición, ¿cuáles han sido las críticas o las opiniones más dañinas al gobierno?

Todas aquellas que no vienen acompañadas de una recomendación de fondo. Siempre he considerado que la oposición no ha logrado llegar al gobierno, entre otras cosas, porque es poco constructiva. No hay que meterlos a todos en el mismo saco, pero en su generalidad su labor de oposición no va mas allá de lanzar críticas con muy poco sustento. No viene la crítica seguida de un plan de acción, de una propuesta sobre cómo deberían enfrentarse las cosas, salvo ahora con el tema de la corrupción, pues llegaron con su propia agenda pro probidad. En las demás ocasiones, se trata solo de atacar. Así no se construye un país.

 

En ese sentido, ¿vislumbras un gobierno de derecha?

Lo veo difícil por dos cosas: veo difícil que sean electos y segundo, me parece difícil que puedan gobernar sin problemas. Más allá de las conocidas peleas parlamentarias,  no sé cuántos expertos tenga la oposición como para llenar todos los cargos de gobierno con la gente más apta. No dudo que la oposición tiene buenos políticos, pero no se cuanta experiencia  tengan en cargos de gobierno. Más allá de los cargos netamente políticos, van a necesitar directores de servicio, seremis e intendentes, entre otros, con conocimiento real de los temas que van a abordar. Que sepan como abordar negociaciones con los gremios y sindicatos. Que tengan el manejo para enfrentar una eventual crisis. A mi me preocupa como puede desarrollarse un gobierno de oposición básicamente por un tema de gobernabilidad.

 

¿Cuál es tu opinión frente a la reiterada crítica de la oposición respecto a la trayectoria de políticos de la Concertación en el gobierno, por ejemplo, que de un ministerio pasan a subsecretarías, y después a una embajada?

Me pregunto lo siguiente ¿La oposición hace en cada elección un recambio de alcaldes, senadores y diputados? Veo en la oposición, desde hace varios años atrás a (Jovino) Novoa,  (Sebastián) Piñera –quien dice ser el nuevo candidato, aun cuando lo es desde hace 15 años–, (Juan Antonio) Coloma, (Alberto) Cardemil, al mismo (Andrés) Allamand. No son políticos de la nueva generación. Son políticos con años de trayectoria. Algunos incluso fueron parte del Discurso de Chacarillas.. La UDI ha intentado realizar un recambio, porque saben que necesitan del tiraje, de nuevos líderes, pero la cúpula la siguen manejando los mismos. En un gobierno de oposición, ¿van a hacer recambio? ¿En la mitad del gobierno van a poner a puros jovencitos? Claramente no. Y si uno se fija, son los mismos que vienen desde el gobierno militar.  Entonces, esto de pedir recambio es como un chiste.

 

Abordando el mismo tema, ¿consideras que hace falta, en la derecha y en la Concertación, renovación en los rostros que van ocupando los cargos?

Hay que tener ojo, porque hablar de renovación es como hablar de un cambio superficial, como cambiar a quien interpreta al personaje central de una obra. Y si esta renovación es forzada, puede llevar a que este nuevo actor no tenga las aptitudes necesarias para realizar la tarea. Desde hace años, varios políticos  se han dedicado a promover la idea de que tienen que estar ‘los mejores’, pero los mejores no son necesariamente los más nuevos o el recambio. También puede tratarse de aquellos que varias décadas en política. Lo importante, más allá del tiempo que llevan en política, de su edad o de su género, es que se trate de la gente con más aptitudes.  Esto ultimo explica porqué ninguna de las dos coaliciones se renueva de manera absoluta. Ambas consideran que están formadas por los mejores. No obstante lo anterior, creo que si hay recambio de rostros.

 

Pero hay otros que se quedan…

Se quedan porque son parte de la clase política, de los partidos, del gobierno ¿Por qué desecharlos? ¿Porque ya están pasados de moda, según algunos? ¿Por qué se necesita un recambio forzado? ¿Cuál es la razón de fondo para desecharlos? ¿Querrá decir entonces que todos los senadores y diputados no pueden ser candidatos a presidente y que una vez cumplida su función se tienen que ir para la casa? Entonces, ¿Cuál es el tope dentro del servicio público? Me gustaría que alguien me lo respondiese.